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LECCION 9 AGRADEZCA

Recuerde: Limpie su consciencia hoy. Jesús, rocíame con Tu sangre. Regocíjese de que todas las

acusaciones han sido silenciadas por la sangre de Cristo y acérquese a Él con confianza.

En este Reinicio de oración, usted está experimentando gracia fresca viniendo de la presencia del Señor cada día. Y Él nos dice en Su palabra como prefiere que nos acerquemos. Acá está la mejor forma de acercarnos a Dios:

Al Señor le agrada cuando nosotros venimos a Su presencia con acción de gracias y alabanza. Algunas veces en nuestra angustia, venimos a Él con un llanto agonizante de un corazón quebrantado y Él no desprecia eso. Pero aun en nuestros tiempos de mayor abatimiento, nuestras primeras palabras pueden ser gracias.

Cuando usted entra a Su habitación, que la primera palabra sea de gratitud y alabanza. ¿Está usted tan afligido, que no puede pensar en nada por qué darle gracias a Él?

Cuando usted se encuentra por primera vez con alguien a quien no ha visto por un tiempo, usualmente su saludo es amable y cordial. “¡Que bueno verle nuevamente!” Sus primeras palabras usualmente no son “Necesitamos hablar”.

Lo mismo con Dios. A Él le agrada cuando la conversación se abre con gratitud, alabanza y bendición.

ORE. Hágalo. Actúe de acuerdo con el Salmo 100:4 (arriba). Exprese gratitud por algo específico y bendiga Su nombre. Esta es una forma perfecta para empezar su tiempo diario de oración.

Alabe Su nombre. Cada nombre de Dios expresa algo maravilloso relacionado con la naturaleza de Su carácter y atributos. Personalmente, el lenguaje de alabanza viene más fácilmente cuando yo considero su grandeza en cuatro formas:

— Yo alabo Su nombre (Salmo 7:17) — Yo alabo Su palabra (Salmo 56:4,10) — Yo alabo Sus obras (Salmo 78:4) — Yo alabo Su poder (Salmo 21:13)

ORE. Tome un minuto con cada una de esas áreas, para dar gracias y alabar. Estas cuatro cualidades de la grandeza de Dios proveen un fabuloso marco de alabanza diaria.
Jesús frecuentemente daba gracias a Su Padre. Acá hay un ejemplo:

Antes de que Jesús levantara a Lázaro de los muertos en Juan 11, El dio gracias. Él también dio gracias antes de partir los panes y los peces, antes de instituir la Santa Cena y antes de las comidas. Para Él, el agradecimiento era la forma de abrir una conversación.

Al dar instrucciones acerca de la oración, Pablo también habló del dar gracias, como parte central de la oración

El dar gracias se agrega a la oración, así como la sal se agrega a la comida. Usted puede comer comida sin sal, pero la sal hace que la comida se disfrute más. En una forma similar, Dios recibirá nuestra oración si nosotros no damos gracias, pero el agradecimiento hace que este intercambio sea más agradable para Él.

Salvación, perdón, aceptación, misericordia, gracia, bondad—Su palabra, Su nombre, Sus obras, Su poder— tenemos tanto por qué estar agradecidos.

Yo confieso mi olvido aquí. A pesar de que la mayoría del tiempo yo me siento agradecido con Dios, muchas veces yo olvido expresarlo verbalmente. El agradecimiento necesita ser expresado. Por ello este recordatorio rápido me ayuda. Yo necesito que se me recuerde el expresar mi agradecimiento y alabanza, al inicio de mi tiempo de oración.

ORE. Pídale al Señor una forma para recordar incluir acción de gracias en su oración cada día. Tan pronto como Él le revele la forma de recordar, escriba su estrategia en estas líneas.

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Señor Jesús, te pido que hagas del dar gracias y de la alabanza una parte habitual de mi vida diaria de oración.

¡Mientras usted inicia ahora su día, hágalo con un corazón alegre lleno de gratitud por la multitud de Sus misericordias!

“Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias.” (Filipenses 4:6)