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LECCION 16 AYUNE

Recuerde: todo fue acerca del amor. Estamos regresando a nuestro primer amor. El resultado final

en este Reinicio es el avivamiento de nuestro amor por el Señor Jesús y por el prójimo en todo lugar.

El día de hoy veamos el regalo de gracia del ayuno. Jesús nos lo dio, al menos por dos razones principales: Nos permite intensificar nuestra búsqueda de justicia y sensibiliza nuestros corazones para recibir más de Dios.

Jesús enseñó que el ayuno es una parte secreta de nuestra vida de oración.

Jesús dijo, Cuando ayunes. El parecía asumir que sería una realidad, lo que significa que el ayuno es una normativa para la vida de oración del discípulo. El enfatizó, que quiere que practiquemos el ayuno en privado. Nosotros no lo hacemos para mostrarle a otros cuan consagrados somos, sino para expresarle a Jesús cuanto le deseamos. Es solamente para Sus ojos.

El ayuno no es fácil. Es un reto para el apetito, el cuerpo y el alma. Requiere un esfuerzo santo. Por ello, permítame mostrarle la parte vital que el ayuno tuvo en la vida de un hombre llamado Cornelio

Cornelio era un capitán del ejército romano y un gentil (entonces, no era un judío). Dios escogió su casa para convertir a los primeros gentiles cristianos. A través de Cornelio, la puerta del evangelio se abrió para todo el mundo. (La historia está en Hechos 10—es una lectura fascinante—.)

¿Por qué Dios escogió a Cornelio para provocar una dispersión global del evangelio? Parece que encontramos la respuesta en estas cuatro cualidades de su vida: El temía a Dios (Hechos 10:2), el oraba (Hechos 10:2), el ayunaba (Hechos 10:30) y él daba limosnas a los pobres (Hechos 10:2). Dios envió la piedad representada en esas cuatro cualidades, a cada nación de la tierra.

El ayuno ayudó a colocar a Cornelio en una posición, para que participara en una transición histórica que el cielo estaba trayendo a la tierra—la inclusión de los gentiles en la familia de Dios—.

ORE: Pídale a Dios que reproduzca en usted estas mismas 4 cualidades: temor de Dios, oración, ayuno y el ser dadivoso.

David escribió acerca del ayuno:

El ayuno es una forma bíblica de humillarnos. Nosotros ayunamos porque creemos a Su promesa, que Él da mayor gracia a los humildes (1 Pedro 5:5).

Hay muchas formas “ligeras” de ayunar—como ayunar redes sociales o ayunar azúcar—. A pesar de que es “difícil”, considere un ayuno de agua (o lo más cerca de un ayuno de agua, siempre que su médico apruebe). Hágalo.

Tenga la libertad de empezar poco a poco. Tal vez inicie ayunando la cena y la siguiente vez, haga más. ¿Quiere una “sugerencia? Pruebe algo como esto:

— Ayune por 24 horas.
— Si es posible, beba agua solamente (consulte a su doctor).
— Planifíquelo para un día en que su agenda le permita más tiempo para orar.

ORE. ¿Quiere planificar un ayuno? Entonces escriba las respuestas que el Señor pareciera darle, en las siguientes preguntas:

1. ¿Por cuánto tiempo debo planificar ayunar?

2. ¿Qué tipo de ayuno debe ser? ¿Agua solamente? ¿Jugo solamente? ¿Qué otra cosa puedo ayunar? redes sociales, etc.

3. ¿En qué fecha haré este ayuno?

4. ¿De qué responsabilidades puedo librarme ese día, para poder dedicarme más de lleno a la oración?

5. ¿Pasaré la mayor parte del día a solas?
6. ¿Quiero invitar a alguien más a que ayune conmigo? ¿Si ese es el plan, a quién?

7. ¿Qué le pediré a Dios, al entrar en este ayuno?

Cuando termine, escriba sus experiencias en el diario. ¿Qué funcionó bien para usted y que necesita cambiar para la próxima vez? ¿Cuál fue el mayor beneficio que obtuvo?

Mientras usted lo hace, pídale al Señor gracia para ayunar.