‘Pensemos en maneras de motivarnos unos a otros a realizar actos de amor y buenas acciones. Y no dejemos de congregarnos, como lo hacen algunos, sino animémonos unos a otros, sobre todo ahora que el día de su regreso se acerca. ‘
Hebreos 10:24-25

Introducción
Involucrarse activamente en la iglesia local produce un crecimiento solido.
Desarrollas tus dones en tu iglesia local.
Más allá de ser solo un espectador, participar activamente te permite cumplir con tu propósito en el cuerpo de Cristo.
El resultado de estar involucrados en la Iglesia local
1. Creces en madurez (≈ Efesios 4:13)
Así como un miembro del cuerpo necesita estar conectado para recibir vida, el creyente madura cuando se une a otros. La iglesia es el escenario donde aprendemos a amar, perdonar y soportarnos los unos a los otros, desarrollando el carácter de Cristo.
2. El ejercicio de tus dones (≈ 1 Pedro 4:10)
Dios no te salvó solo para ser un asistente, sino para servir.
Al involucrarte, descubres y pones al servicio de otros las capacidades únicas que el Espíritu Santo te ha dado. Cada ministerio en la congregación es vital para la edificación de todos.
3. Protección espiritual y rendición de cuentas
– El aislamiento es peligroso.
– Estar dentro de una iglesia local te protege y te brinda un refugio seguro donde hermanos oran por tus cargas y te corrigen con amor.
4. Cumplimiento de la Gran Comisión
La iglesia local es el vehículo principal que Dios estableció para alcanzar al mundo.
Cuando te involucras, participas directamente en la proclamación del Evangelio y en el discipulado dentro de tu comunidad