2—Toma a tu hijo, tu único hijo —sí, a Isaac, a quien tanto amas— y vete a la tierra de Moriah. Allí lo sacrificarás como ofrenda quemada sobre uno de los montes, uno que yo te mostraré.
3A la mañana siguiente, Abraham se levantó temprano. Ensilló su burro y llevó con él a dos de sus siervos, junto con su hijo Isaac. Después cortó leña para el fuego de la ofrenda y salió hacia el lugar que Dios le había indicado. Genesis 22:1-3
1Entonces el Señor le dio a Moisés las siguientes instrucciones: 2«Ordénales a los israelitas que den la vuelta y acampen cerca de Pi-hahirot, entre Migdol y el mar. Que acampen allí, a lo largo de la orilla, frente a Baal-zefón. 3Entonces el faraón pensará: “Los israelitas están confundidos. ¡Quedaron atrapados en el desierto!”. 4Y una vez más endureceré el corazón del faraón, y él saldrá a perseguirlos. Lo haré así para manifestar mi gloria por medio del faraón y de todo su ejército. ¡Después los egipcios sabrán que yo soy el Señor!». Así que los israelitas acamparon donde se les dijo.
Los egipcios persiguen a Israel
5Cuando al rey de Egipto le llegó la noticia de que los israelitas habían huido, el faraón y sus funcionarios cambiaron de parecer. «¿Qué hemos hecho al permitir que todos estos esclavos israelitas se fueran?», se preguntaban. 6Entonces el faraón preparó su carro de guerra y llamó a sus tropas. 7Llevó consigo seiscientos de los mejores carros de guerra, junto con los demás carros de Egipto, cada uno con su respectivo oficial al mando. 8Así que el Señor endureció el corazón del faraón, rey de Egipto, quien por lo tanto salió a perseguir a los israelitas, los cuales se habían marchado con puños en alto en señal de desafío. 9Los egipcios los persiguieron con todas las fuerzas del ejército del faraón —todos sus caballos y sus carros de guerra, sus conductores y sus tropas— y alcanzaron al pueblo de Israel mientras acampaba junto al mar, cerca de Pi-hahirot, frente a Baal-zefón.
10Mientras el faraón se acercaba, los israelitas levantaron la vista y se llenaron de pánico al ver que los egipcios los alcanzaban. Entonces clamaron al Señor11y le dijeron a Moisés:
—¿Por qué nos trajiste aquí a morir en el desierto? ¿Acaso no había suficientes tumbas para nosotros en Egipto? ¿Qué nos has hecho? ¿Por qué nos obligaste a salir de Egipto? 12¿No te dijimos que esto pasaría cuando aún estábamos en Egipto? Te dijimos: “¡Déjanos en paz! Déjanos seguir siendo esclavos de los egipcios. ¡Es mejor ser un esclavo en Egipto que un cadáver en el desierto!”.
13Pero Moisés les dijo:
—No tengan miedo. Solo quédense quietos y observen cómo el Señor los rescatará hoy. Esos egipcios que ahora ven, jamás volverán a verlos. 14El Señor mismo peleará por ustedes. Solo quédense tranquilos. Exodo 14:1-14
Introducción
Hoy tenemos dos ejemplo de estar en un callejón sin salida.
1- Abraham con la petición De Dios que le ofrezca a Isaac.
2- Israel en el desierto frente al mar rojo.
También nosotros nos encontramos en ocasiones en apuros que parecen no ofrecer ninguna vía de salida.
Lecciones que aprendemos cuando estamos en un callejón sin salida.
1.- El callejón sin salida es el lugar al que en ocasiones nos conduce Dios. Exodo. 14:1-4a
Por un mandato específico Ex 14.1,2 “2 Di a los hijos de Israel que den la vuelta y acampen delante de Pi-hahirot, entre Migdol y el mar hacia Baal-zefón; delante de él acamparéis junto al mar.”
Para sus propios propósitos: Ex 14.3-4 “3 Porque Faraón dirá de los hijos de Israel:
Encerrados están en la tierra, el desierto los ha encerrado. 4 Y yo endureceré el corazón de Faraón para que los siga; y seré glorificado en Faraón y en todo su ejército,
2.- El callejón sin salida es el lugar en el que Dios nos prueba. (Exodo 14:4-9)
En el camino de la obediencia Ex 14.4b “4 Y yo endureceré el corazón de Faraón para que los siga; y seré glorificado en Faraón y en todo su ejército, y sabrán los egipcios que yo soy Jehová. Y ellos lo hicieron así.”
Permitiendo que nos alcancen circunstancias abrumadoras (Ex 14.5-9)
Dios probó la Fe de Abraham. Génesis 22:1-3
3.- El callejón sin salida es el lugar en el que en ocasiones le fallamos al Señor. (Exodo 10-12)
Por nuestra incredulidad (Ex 14. 10 “10 Y cuando Faraón se hubo acercado, los hijos de Israel alzaron sus ojos, y he aquí que los egipcios venían tras ellos; por lo que los hijos de Israel temieron en gran manera, y clamaron a Jehová.”
Por nuestras quejas (v. 11-12)
4.- El callejón sin salida es el lugar donde Dios actúa en nuestro favor. (Exodo14: 13-14)
En el momento adecuado Ex 14.13 “13 Y Moisés dijo al pueblo: No temáis; estad firmes, y ved la salvación que Jehová hará hoy con vosotros; porque los egipcios que hoy habéis visto, nunca más para siempre los veréis.”
Asumiendo el control Ex 14.14 “14 Jehová peleará por vosotros, y vosotros estaréis tranquilos.”
Conclusión:
“El callejón sin salida” es:
El lugar al que en ocasiones nos conduce Dios
Es el lugar en que Dios nos prueba.
Es el lugar en que en ocasiones le fallamos al Señor.