TRANSFORMADO EN MI SALUD FINANCIERA LECCION 37

“Así que no se preocupen diciendo: “¿Qué comeremos?” o “¿Qué beberemos?” o “¿Con qué nos vestiremos?” Porque los paganos andan tras todas estas cosas, y el Padre celestial sabe que ustedes las necesitan. Más bien, busquen primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas les serán añadidas.”

MATEO 6:31-33 (NVI)

Las palabras de Jesús, respecto a lo que comemos, bebemos y vestimos son prácticas. Él nos recuerda que nuestro comportamiento refleja nuestras creencias. Si creemos que Dios es nuestro proveedor, nos comportaremos así, obedeciéndole, sirviendo a otros, y creyendo que “todas estas cosas nos serán añadidas.” Tu enfoque estará en el reino de Dios. Pero si crees que tú eres tu propio proveedor, te comportarás así, preocupado y luchando para satisfacer tus fines y necesidades. Tu enfoque estará en el reino del YO.

Jesús hace notar la diferencia entre las acciones y actitudes que son de un ser terrestre (pagano) y un ser eterno (discípulo). Las inversiones de algunas personas son terres- tres: corriendo de una cosa a otra, moviéndose entre una relación a otra, de trabajo en trabajo, de un pasatiempo a un deporte a una recreación, siguiendo modas, tomando seminarios y terapias, comprando los últimos libros de autoayuda. Ellos también tienen sus desafíos físicos, despilfarrando dinero y usando la gente para sobresalir. Infelicices e inquietos, buscan la satisfacción material en todos los lugares equivocados PORQUE Jesu- cristo no es el centro de sus vidas. Buscan suplir sus propias necesidades.

Las inversiones de un seguidor de Cristo son en lo eterno: Siguiendo a Jesús “busquen- primeramente el reino de Dios y su justicia,” construyendo relaciones a través del amor a Dios y del servicio a otros, encontrando significado y propósito en su trabajo, y dialo- gando regularmente con Dios a través de las escrituras, la adorar la oración y al escuchar al Espíritu Santo. Continuamente tienen buena salud, usan su dinero para amar a Dios y a las personas. Están satisfechos, estables y contentos porque Jesús es el centro de su vida. Buscan a Dios para que provea sus necesidades

Así que deja de preocuparte sobre la comida, la bebida o la ropa. Comienza a buscar “primeramente el reino de Dios y su justicia,” como la base fundamental de inversión de tu vida y de tu tranquilidad financiera.