TRANSFORMADO EN MI SALUD FINANCIERA LECCION 36

El que reanima será reanimado.

PROVERBIOS 11:25 (NVI)

Vale la pena dar.

Hay un principio universal que funciona, se llama “la ley de la siembra y la cosecha” y esto es una realidad espiritual. Nosotros vemos esto en este pasaje en términos “refres- cantes” cuando das alivio a alguien, también te estás aliviando a ti mismo. Das consuelo a alguien y serás consolado.

Cuando era pequeño trabajaba en el verano para una familia acaudalada. Tenían fiestas alrededor del lago, y mi trabajo consistía en servir aperitivos y refrescos a los invitados. Mis cinco amigos pobres y yo vivíamos en la casa de huéspedes de la propiedad; nues- tras pequeñas comidas aumentaban cada vez que la familia tenía fiestas y nos llamaban a servir. Yo podría haber reescrito este versículo para mí, así: “Quien sirve refrescos con- seguirá comer y refrescarse así mismo”

Posteriormente, con un poco de más madurez en la vida, empecé a comprender esta idea de una manera más profunda. La escritura explica, “El que siembra escasamente tam- bién segará; y el que siembra abundantemente, abundantemente también segará” (2 Corintios 9:6 NVI).

Cuando Dios ve que fluye generosidad de nosotros hacia otros, ya sea en tiempo, dinero o amor, Él se complace en nosotros. En un corazón generoso, Dios encuentra el retrato de sí mismo. Cuando damos como Dios da, nos convertimos en un reflejo de su amor generoso. Dios nos recompensa cuando damos generosamente y generosamente regre- sará a cada uno de nosotros, más de lo que podríamos imaginar.

Esto es lo que para mí significa esta promesa de las Escrituras:

¿Quieres ser bendecido? Bendice a otros. ¿Quieres ser bendecido grandemente? Bendice a otros espléndidamente.

¿Quieres ser amado? Ama. ¿Quieres ser profundamente amado? Ama mucho. ¿Quieres ser próspero? Da. ¿Quieres ser muy, muy próspero? ¡Da en abundandancia!

Recuerda esto: “El que siembra escasamente, escasamente también segara; y el que siembra abundantemente, abundantemente también segará.” Esto es un hecho en la vida. Esto es una verdad. Vale la pena dar.