EMPIEZA EL DÍA CON UNA CONVERSACIÓN

Esto se conoce como un tiempo a solas con Dios. Cuando hablas con él en oración, él te habla desde su Palabra. Esta es la conversación más importante que tendrás en todo el día. Jesús dijo, “Pero tú, cuando te pongas a orar, entra en tu cuarto, cierra la puerta y ora a tu Padre, que está en lo secreto. Así tu Padre, que ve lo que se hace en secreto, te recompensará.” (Mateo 6:6 NVI).

Tu tiempo en silencio a solas podrían ser sólo de cinco minutos algunos días, o de 30 minutos otros días. Sea cual sea la cantidad de tiempo, no te lo pierdas. Tu tiempo a solas, te preparará para todo lo que enfrentarás en ese día. La Biblia dice, “Por la mañana, Señor, escuchas mi clamor; por la mañana te presento mis ruegos, y quedo a la espera de tu respuesta” (Salmos 5:3 NVI). Utiliza el tiempo que tengas, pero hazlo sabiamente.

QUÉDATE TRANQUILO Y A SOLAS

No importa donde estés a solas con Dios. Basta con encontrar un lugar tranquilo, un lugar donde vayas cada vez que te reúnas con Dios. Hazlo especial y específico. La Biblia dice, “Él por su parte, solía retirarse a lugares solitarios para orar” (Lucas 5:16 NVI). Esto era un hábito de Jesús, y puede convertirse en un hábito en tu vida también. Si deseas obtener la visión de Dios para tu vida y oír la voz de Dios, reúnete con él diariamente. Hazlo a consciencia y elimina cualquier distracción.

LA ORACIÓN ES LA CLAVE PARA VIVIR CON ESPERANZA

Ayúdame Padre, a orar con pasión, a ser honesto contigo y compartir lo que está en mi corazón. Ayúdame a ser persistente en la oración y a no darme por vencido cuando la respuesta no llegue inmediatamente. Ayúdame a ser más preciso mientras oro y a escribir cosas. Ayúdame a ser positivo y a creer que responderás. Ayúdame a estar agradecido, no solo por como vas a responder, sino también por todo lo que ya has hecho. Amén.