April

TRANSFORMADO EN MI SALUD FINANCIERA LECCION 40

Manténganse libres del amor al dinero, y conténtense con lo que tienen, porque Dios ha dicho: Nunca te dejaré; jamás te abandonaré.”

HEBREOS 13:5 (NVI)

¿Qué significa amar el dinero? Significa adorar el dinero, y eso es un problema. La Biblia lo deja bien claro que solo se debe adorar a Dios. Cuando adoras algo, das tu tiempo, tus recursos y tu energía a eso que adoras. Lo que adoras te absorbe la vida. ¿Cómo evitar adorar el dinero?, ¿Cómo se podría tener dinero, usar dinero y generar dinero sin adorarlo? La respuesta es contentamiento.

¿Qué es contentamiento? Contentamiento no es decir, “me gusta donde estoy”, como una excusa para no tener ninguna meta financiera o nunca intentar incrementar un patrimonio neto. De hecho, Dios dice, “los que trabajan con esmero prosperarán” (Proverbios 13:4 NTV). Contentamiento es decir, “Sin importar mis circunstancias, tengo a Cristo en mi vida.” Eso es contentamiento. El contentamiento no se basa en tu estado financiero. En lugar de eso, se basa en tu relación con Dios. Estamos contentos, porque Dios ha prometido que no importa lo que nos pase, Él está con nosotros y nunca nos abandonará. Entonces, puedo estar contento con mis circunstancias presentes porque mi contentamiento no se basa en ellas.

Si quieres tener contentamiento, busca más allá de tus circunstancias. Ve más allá del aquí y ahora. Busca la promesa de Dios. Ten una perspectiva eterna. Dios dice que siem- pre estará contigo. En Él tienes vida eterna. Y como resultado, puedes estar contento con tus circunstancias económicas presentes. Si eres rico o no, materialmente hablando, eres rico en Dios.

TRANSFORMADO EN MI SALUD FINANCIERA LECCION 39

Honra al Señor con tus riquezas y con los primeros frutos de tus cosechas. Así tus graneros se llenarán a reventar y tus bodegas rebosarán de vino nuevo.

PROVERBIOS 3:9-10

Hay más versículos en la Biblia sobre el dar y el diezmar que sobre cualquier otro tema. De hecho la mitad de las parábolas de Jesús tratan sobre posesiones materiales. Jesús habló más sobre dinero que del cielo o del infierno. ¿Por qué? Hay varias razones del porque la Biblia tiene mucho que decir sobre finanzas, pero toquemos solo dos.

Primero, Dios quiere que seas como Él, y Él es generoso. La generosidad de Dios sale de su amor por ti y por mí. El versículo más famoso en la Biblia, Juan 3:16, es sobre la generosidad de Dios, “Porque de tal manera amó Dios al mundo que dio a SU hijo unigénito…”

Todo lo que tienes es por causa de la gran generosidad y amor de Dios. Y Él quiere que lo honres al dar las “primicias” de lo que obtienes. Él bendice tu vida para que puedas ser de bendición para otros. La generosidad rompe las cadenas de la codicia y el materialismo en tu vida. Un corazón sensible, es un corazón generoso, y cada ve/ que das eres más como Jesús.

Segundo, Dios quiere que confíes en Él con tus finanzas. El dinero tiene la tendencia de dominar nuestras vidas. Porque ocupamos mucho tiempo en ganarlo, gastarlo, ahorrarlo, invertirlo o darlo.

Las tensiones y los conflictos financieros están entre las primeras cinco razones de los divorcios. El plan de Dios para la administración del dinero es simple: Confíale a Él tus riquezas al darle a Él primero, “así tus graneros se llenarán a reventar y tus bodegas rebozarán de vino nuevo.” En otras palabras, confía a Dios tus finanzas y Él te saciará.

En un mundo de incertidumbre económica, el plan de Dios para tus finanzas es la mejor inversión que puedes hacer para tu futuro. Pídele ayuda a Dios para sobreponerte a tu temor o preocupación que puedas tener respecto a confiarle a Él y ser más géneros con tus finanzas.

TRANSFORMADO EN MI SALUD FINANCIERA LECCION 38

“Traigan íntegro el diezmo para los fondos del templo, y así habrá alimento en mi casa. Pruébenme en esto —dice el Señor Todopoderoso—, y vean si no abro las compuertas del cielo y derramo sobre ustedes bendición hasta que sobreabunde.”

MALAQUIAS 3:10 (NVI)

Hay tres palabras en éste versículo que debes entender para que tengas de todo finan- cieramente: diezmo, prueba y bendición. La palabra diezmo significa 10%. No sé porque Dios nos pide dar el 10%; pudo haber dicho 50% o 30% o 90%. Pero si sé que lo que damos es un acto de confianza y adoración. Jesús confirmó esto en Mateo 23:23 cuando menciona que debemos diezmar. Cuando el Padre lo dice y Jesús lo afirma, es obvio que debemos hacerlo.

Dios obviamente supo que sería difícil para nosotros, así que dijo, “Pruébenme en esto”, Este es el único lugar en toda la escritura donde Dios nos dice que lo probemos. Él sabe que al mostrarse a sí mismo confiable, nuestro deseo de dar aumentará.

Para estar saludable financieramente también necesitas entender la idea de Dios sobre la bendición. Una bendición no se compra. Es un regalo. Si solo quieres dar a Dios para poder recibir exactamente lo que quieres, te estás conformando con muy poco. Te estás engañando a ti mismo dejando todo lo que Dios quiere darte. Dios bendice materialmente aquí en la tierra, sin duda.

Pero más allá de eso, Él te da las bendiciones de ser capaz de dar a otros, de crecer y cambiar tu vida, de invertir tu vida hoy que harán la diferencia en la eternidad. Las bendiciones de Dios no siempre serán como esperas, pero siempre serán mucho más de lo que puedas imaginar.

TRANSFORMADO EN MI SALUD FINANCIERA LECCION 37

“Así que no se preocupen diciendo: “¿Qué comeremos?” o “¿Qué beberemos?” o “¿Con qué nos vestiremos?” Porque los paganos andan tras todas estas cosas, y el Padre celestial sabe que ustedes las necesitan. Más bien, busquen primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas les serán añadidas.”

MATEO 6:31-33 (NVI)

Las palabras de Jesús, respecto a lo que comemos, bebemos y vestimos son prácticas. Él nos recuerda que nuestro comportamiento refleja nuestras creencias. Si creemos que Dios es nuestro proveedor, nos comportaremos así, obedeciéndole, sirviendo a otros, y creyendo que “todas estas cosas nos serán añadidas.” Tu enfoque estará en el reino de Dios. Pero si crees que tú eres tu propio proveedor, te comportarás así, preocupado y luchando para satisfacer tus fines y necesidades. Tu enfoque estará en el reino del YO.

Jesús hace notar la diferencia entre las acciones y actitudes que son de un ser terrestre (pagano) y un ser eterno (discípulo). Las inversiones de algunas personas son terres- tres: corriendo de una cosa a otra, moviéndose entre una relación a otra, de trabajo en trabajo, de un pasatiempo a un deporte a una recreación, siguiendo modas, tomando seminarios y terapias, comprando los últimos libros de autoayuda. Ellos también tienen sus desafíos físicos, despilfarrando dinero y usando la gente para sobresalir. Infelicices e inquietos, buscan la satisfacción material en todos los lugares equivocados PORQUE Jesu- cristo no es el centro de sus vidas. Buscan suplir sus propias necesidades.

Las inversiones de un seguidor de Cristo son en lo eterno: Siguiendo a Jesús “busquen- primeramente el reino de Dios y su justicia,” construyendo relaciones a través del amor a Dios y del servicio a otros, encontrando significado y propósito en su trabajo, y dialo- gando regularmente con Dios a través de las escrituras, la adorar la oración y al escuchar al Espíritu Santo. Continuamente tienen buena salud, usan su dinero para amar a Dios y a las personas. Están satisfechos, estables y contentos porque Jesús es el centro de su vida. Buscan a Dios para que provea sus necesidades

Así que deja de preocuparte sobre la comida, la bebida o la ropa. Comienza a buscar “primeramente el reino de Dios y su justicia,” como la base fundamental de inversión de tu vida y de tu tranquilidad financiera.